Capturar la foto de vacaciones perfecta se ha convertido en una de las mayores prioridades para los viajeros del Reino Unido, y una nueva investigación muestra que la fotografía ahora se ubica junto con la comida y las visitas turísticas al planificar un viaje.
La encuesta de MPB a 1.000 turistas del Reino Unido encontró que casi dos tercios (64%) consideran que tomar fotografías es una parte importante de sus vacaciones, lo que la convierte en su segunda actividad más valorada después de comer en un buen restaurante (66%).
La encuesta también encontró que uno de cada 10 británicos toma más de 500 fotografías durante unas solas vacaciones, y más de uno de cada cinco (22%) dice que tomar fotografías es una parte esencial de su viaje.
Los turistas están gastando más dinero para mejorar sus fotografías de viajes. En promedio, los encuestados gastaron £136,21 en extras de vacaciones únicamente para tomar fotografías, y el 27% dijo que pagaría entre £200 y £500 por una mejora de habitación para asegurarse un hotel o alojamiento más fotogénico.
El deseo de tomar la foto perfecta también está cambiando la forma en que la gente pasa sus vacaciones. Más de la mitad (54%) dice que visita el mismo lugar varias veces para obtener una mejor foto, cifra que aumenta al 80% para los viajeros de la Generación Z.
De media, los británicos dedican 2 horas y 8 minutos a tomar fotografías cada día durante sus vacaciones. Casi uno de cada cinco (19%) pasa más de cuatro horas detrás de la cámara, siendo los viajeros jóvenes los que dedican la mayor parte del tiempo a tomar fotografías.
Se descubrió que la vida silvestre y los paisajes escénicos eran los temas más populares: los viajeros pasaron más de 22 minutos fotografiando playas, campos y animales, mucho más tiempo que el que dedicaron a tomar fotografías de moda y ropa.
El estudio también encontró que las redes sociales continúan moldeando los hábitos de viaje: más de una de cada cinco personas (21%) comparte sus fotografías de viaje en línea a las pocas horas de tomarlas.
Los hallazgos sugieren que la fotografía se ha convertido en una parte cada vez más importante de la experiencia de viaje moderna, influyendo en dónde se alojan las personas, cómo pasan su tiempo e incluso cuánto están dispuestos a gastar en vacaciones.



