El narcisismo en los niños puede estar determinado más por la genética que por la crianza.
Los rasgos de personalidad, típicamente definidos por un sentido de derecho, un deseo de admiración y un deseo de estatus social, se han asociado durante mucho tiempo con la educación familiar.
Un importante estudio ha descubierto que los rasgos narcisistas se heredan en gran medida, en lugar de aprenderse a través de la educación, lo que pone en duda la creencia arraigada de que el estilo de crianza desempeña un papel clave en el desarrollo de los rasgos de personalidad.
Al analizar datos de más de 6.700 personas, incluidos gemelos y sus familias, los investigadores encontraron que aproximadamente la mitad de las diferencias en el narcisismo pueden explicarse por factores genéticos, y la variación restante está relacionada con experiencias de vida individuales más que con el entorno familiar común.
Los hallazgos sugieren que los enfoques parentales comunes, como elogiar demasiado a los niños y distanciarse emocionalmente, pueden tener un efecto mucho menor en el desarrollo del narcisismo de lo que se pensaba anteriormente.
El narcisismo puede estar asociado con el éxito temprano en el liderazgo y las relaciones, pero también con conflictos, comportamientos riesgosos y dificultades interpersonales a largo plazo.
El estudio, dirigido por el psicólogo Mitya Back de la Universidad de Münster, utilizó datos del proyecto TwinLife de Alemania para comparar los rasgos de personalidad de gemelos idénticos, gemelos fraternos, hermanos y padres.
Al analizar las similitudes entre diferentes relaciones familiares, los investigadores pudieron separar la influencia de la genética de factores ambientales como el estilo de crianza, el entorno familiar y las experiencias compartidas.
Los resultados mostraron que el entorno familiar compartido, incluido el estilo de crianza, tenía poco o ningún efecto mensurable sobre los niveles de narcisismo.
Más bien, las diferencias entre individuos se han explicado principalmente por la herencia genética y lo que los investigadores llaman el «entorno no compartido», como los grupos de pares, las relaciones personales y los acontecimientos de la vida individual.
Los investigadores también encontraron que los padres con niveles similares de narcisismo tienen más probabilidades de formar relaciones conocidas como apareamiento selectivo, lo que puede aumentar la probabilidad de que sus hijos hereden rasgos relacionados.
Este resultado fue consistente en diferentes grupos de edad, desde la adolescencia hasta la edad adulta temprana.
Los investigadores dicen que los hallazgos podrían cambiar la forma en que los profesionales abordan el asesoramiento y el apoyo psicológico para padres, poniendo más énfasis en las experiencias de los individuos fuera del hogar, en lugar de solo en la dinámica familiar.




