Barcelona abrirá una nueva terminal de ferry de última generación como parte de un cambio más amplio en la forma en que los viajeros se mueven entre ciudades e islas de toda Europa.
El Port de Barcelona ha adjudicado a Balearia un contrato para la construcción y explotación de una nueva instalación en el Muelle de Adsat, con el objetivo de modernizar las operaciones, agilizar los flujos de pasajeros y alejar el tráfico de ferry del centro de la ciudad. El desarrollo tiene como objetivo mejorar la eficiencia y al mismo tiempo reducir la congestión alrededor del área portuaria y su impacto en la ciudad.
El proyecto incluye una terminal de pasajeros de 5.600 m², además de espacios de oficinas y áreas de servicio con áreas dedicadas para automóviles, camiones y vehículos de carga, zonas de circulación interna, estacionamientos y áreas de descanso público. Esta terminal más grande cubrirá un total de 75.250 metros cuadrados, y la primera fase de operaciones está programada para comenzar en febrero de 2027 y su finalización total a fines de 2029.
Una vez completamente desarrollado, el centro tendrá cuatro atracaderos de ferry simultáneos. La inversión está valorada en 25,3 millones de euros.
Mientras tanto, los viajes en ferry por toda Europa están viendo una nueva demanda a medida que los viajes flexibles y con múltiples paradas se vuelven cada vez más populares entre los turistas. Los datos de la industria muestran que los viajeros tratan cada vez más a los ferries no solo como un medio de transporte, sino como parte de la experiencia de viaje en sí, especialmente para vacaciones cortas e itinerarios de isla en isla.
Las compañías de telecomunicaciones como FerryScanner dicen que uno de los mayores atractivos es que los pasajeros pueden combinar rutas y planes de viaje con mayor libertad que por aire o tren, lo que les permite combinar múltiples destinos en un solo viaje.
La opción de llevar un automóvil a bordo también está impulsando la demanda: alrededor del 66% de los viajes nacionales en ferry ahora incluyen un automóvil, lo que brinda a los viajeros más libertad una vez que llegan.
En España, las rutas a través de las Islas Baleares siguen siendo las más populares, con enlaces como Barcelona a Palma, Valencia a Ibiza e Ibiza a Formentera que facilitan un aumento en los viajes flexibles de isla a isla.
Esta tendencia también se está observando cada vez más en toda Europa, donde los viajes en ferry de varios tramos se están volviendo más populares y se están convirtiendo en parte de la experiencia de vacaciones en lugar de ser solo un medio de transporte.




