Se anima a los padres a reconsiderar la frecuencia con la que utilizan los teléfonos móviles cerca de sus hijos; las autoridades sanitarias suecas han advertido que los hábitos de los adultos frente a las pantallas pueden influir en el comportamiento de los niños.
Una nueva guía publicada por la Agencia Sueca de Salud Pública insta a las familias a introducir «zonas sin pantallas» en sus hogares y a tener más cuidado con el uso de dispositivos mientras pasan tiempo con los niños.
Esta recomendación se basa en una investigación encargada por el gobierno que encontró que el uso frecuente del teléfono por parte de los padres puede alterar las interacciones y moldear los propios hábitos digitales de los niños.
«Guarda tu teléfono móvil cuando estés con tu hijo. Úsalo sólo cuando sea necesario o cuando lo estés utilizando con tu hijo», indicó la autoridad sanitaria en un comunicado.
La guía alienta a los padres a reducir el uso de pantallas y pensar más detenidamente sobre cómo comparten información sobre sus hijos en línea.
La agencia aconsejó a las familias «proteger y respetar a sus hijos en línea. Piénsenlo detenidamente antes de publicar fotos o vídeos».
La recomendación surge en medio de un creciente debate internacional sobre el papel de los teléfonos inteligentes y las redes sociales en la vida familiar. Si bien gran parte del debate se ha centrado en el uso de pantallas por parte de los niños, las autoridades suecas dicen que el comportamiento de los adultos también merece atención.
Helena Freelingsdorf, psiquiatra e investigadora de la agencia, dijo que los niños aprenden observando a los adultos que los rodean.
Explicó: «Los niños no sólo están influenciados por lo que dicen los adultos, sino también por lo que hacen los adultos. Es por eso que pequeños cambios en la vida diaria pueden marcar una diferencia tanto en las interacciones actuales como en los propios hábitos de los niños a lo largo del tiempo».



