Uber planea adquirir el servicio de chófer Blacklane mientras busca expandirse en el mercado de viajes de lujo.
Uber ha confirmado que ha acordado adquirir Blacklane, con sede en Berlín, que opera en más de 500 ciudades en más de 60 países. Los términos financieros de la transacción no fueron revelados, pero se espera que se cierre a fines de 2026, sujeto a la aprobación regulatoria.
La medida indica el creciente enfoque de Uber en viajes de alto nivel, basándose en sus servicios premium existentes, como Uber Black y Uber Elite. La compañía ya está poniendo a prueba el servicio estilo chófer en ciudades como Los Ángeles y San Francisco, y planea expandirse a Nueva York.
El director ejecutivo de Uber, Dara Khosrowshahi, dijo que la compañía pretende ofrecer una gama completa de opciones de viaje, desde el transporte diario hasta el transporte ejecutivo, y calificó los servicios premium como «una de las áreas de crecimiento más interesantes» para el negocio.
Fundada en 2011, Blacklane conecta a pasajeros y conductores-operadores profesionales a través de su plataforma. La empresa fue valorada en más de 500 millones de euros después de una ronda de financiación en 2024, atrayendo el apoyo de importantes inversores, incluidos Mercedes-Benz Mobility AG y Tasar Mobility Investments, respaldada por Arabia Saudita.
El Dr. Jens Wohltorf, fundador y director ejecutivo de Blacklane, dijo que la adquisición marca un hito importante para la empresa en su búsqueda de expandirse aún más en los mercados globales.
El acuerdo se produce en medio de una creciente competencia en el espacio de los viajes compartidos de lujo. Mientras rivales como Wheely se están expandiendo internacionalmente, Lyft adquirió recientemente empresas de servicios de chófer como parte de su propia estrategia premium.
Las categorías de viajes de lujo de Uber, incluidas Comfort, SUV y Black, ya tienen más de $10 mil millones en reservas anuales, lo que subraya la fuerte demanda de opciones de transporte de lujo.



