A medida que los viajeros pagan cada vez más por experiencias personalizadas diseñadas para reducir el estrés y mejorar el bienestar, los hoteles tienen el potencial de captar nuevas e importantes fuentes de ingresos.
Un informe de la empresa de tecnología de viajes Amadeus encontró que los viajeros modernos utilizan cada vez más las vacaciones como un restablecimiento de su salud mental en lugar de como puro ocio, y muchos están dispuestos a gastar más en funciones que brinden comodidad, conveniencia y control.
El estudio Travel Dreams 2026: From data to Gift, encuestó a 6.000 viajeros y descubrió que el 41 por ciento quiere regresar de un viaje con un sistema nervioso más tranquilo.
Otro tercio dijo que su destino ideal fomentaría una desintoxicación digital, ya que el entorno es más atractivo que el dispositivo.
«La salud mental ya no es sólo un concepto de spa; está integrada en cada detalle operativo, brindando a los viajeros tiempo, tranquilidad, comodidad y seguridad emocional», afirmó Francisco Pérez Rosao Rueter, presidente de Hospitalidad de Amadeus.
Y añadió: «Los hoteles que diseñan experiencias que reducen la carga cognitiva, en lugar de añadir estimulación, están mejor alineados con la forma en que los viajeros utilizan los viajes como medio de autorregulación y restauración».
El informe encontró que los huéspedes están más dispuestos a pagar más por un check-in temprano o un check-out tardío, elección de vista o piso de la habitación, servicios de bienvenida personalizados, paquetes de optimización del sueño, calidad del aire mejorada y guías de experiencias locales cuidadosamente seleccionadas.
Aproximadamente el 74% de los viajeros dijeron que quieren que sus viajes sean personalizados.
Amadeus afirma que un hotel de tamaño medio de 150 habitaciones podría generar 1 millón de dólares adicionales en ingresos anuales monetizando estos populares atributos de habitación y estancia.
El informe también encontró que las inversiones en inteligencia artificial se están acelerando en toda la industria hotelera, y casi todos los hoteleros encuestados planean gastar en inteligencia artificial en 2026.
La inversión media prevista era de 320.000 dólares por hotel, aumentando hasta los 400.000 dólares en Estados Unidos.
Los hoteleros dijeron que el gasto se centrará en la previsión de ingresos, la automatización y los chatbots.
La visibilidad de los resultados de búsqueda generados por IA se está volviendo importante: el 69% de los viajeros, según se informa, dependen únicamente de resúmenes de búsqueda de IA cuando buscan un viaje.
«2026 será el año en el que la industria transforme sus ambiciones digitales en acciones decisivas y competitivas», afirmó Pérez-Rosao Rueter.




