Las mujeres pueden perder materia gris en el cerebro durante la menopausia, y este cambio puede ayudar a explicar por qué las mujeres tienen más probabilidades de desarrollar demencia en el futuro que los hombres, según una nueva investigación de la Universidad de Cambridge.
El estudio, publicado en la revista Psychological Medicine, analizó datos de 124.780 mujeres para comprender cómo afecta la menopausia al cerebro y si la terapia de reemplazo hormonal (TRH) puede prevenir el deterioro cognitivo. Los investigadores descubrieron que las mujeres posmenopáusicas experimentan una disminución significativa de la materia gris, que respalda la memoria, la regulación emocional, el movimiento y la cognición.
Se observaron cambios en varias regiones del cerebro estrechamente asociadas con la demencia. Los expertos dicen que la atrofia en estas áreas es común en la enfermedad de Alzheimer, la forma más común de demencia.
La coautora del estudio, la profesora Barbara Sahakian, dijo que los hallazgos proporcionan una nueva comprensión de por qué las mujeres representan casi dos tercios de los pacientes de Alzheimer, a pesar de que viven sólo unos pocos años más que los hombres.
Explicó: «Las áreas del cerebro donde vimos estas diferencias son áreas que son más susceptibles a la enfermedad de Alzheimer.
«La menopausia puede hacer que estas mujeres sean aún más vulnerables en el futuro. Esta no es toda la historia, pero puede ayudar a explicar por qué las mujeres tienen casi el doble de probabilidades de tener demencia que los hombres».
Los investigadores creen que la disminución de los estrógenos durante la menopausia puede desempeñar un papel importante. Se sabe que esta hormona favorece el flujo sanguíneo, protege las células nerviosas y reduce la inflamación en el cerebro, y su pérdida puede hacer que el cerebro sea más vulnerable con el tiempo.
Como parte del estudio, las mujeres respondieron preguntas sobre el sueño, el estado de ánimo y la depresión, y completaron pruebas cognitivas que midieron la memoria y el tiempo de reacción. Alrededor de 11.000 participantes también se sometieron a exploraciones por resonancia magnética (MRI), que permitieron a los investigadores observar más de cerca su estructura cerebral antes y después de la menopausia.
A pesar de los obvios cambios físicos observados, los expertos advirtieron que se necesita más investigación. Sin estudios de seguimiento a largo plazo, no está claro si los cambios cerebrales asociados con la menopausia conducen directamente a la demencia.




