Los recuentos de polen de Madrid pasan por el microscopio y corresponden al día anterior
La red regional combina captación continua, análisis manual y predicción. Al compartir una cifra conviene conservar la fecha de la muestra, además de la de publicación.

Que un captador funcione continuamente no significa que sus cifras aparezcan automáticamente en una web al mismo instante. La Comunidad de Madrid explica que la vigilancia del polen utiliza muestras de aire recogidas sobre una superficie adhesiva. La identificación y el recuento pasan después por análisis al microscopio óptico realizado por personal especializado.
La metodología describe recogida manual diaria y señala que los datos de cada muestra analizada corresponden al día anterior. Esa información se completa con predicciones para dos días en las zonas de influencia de las estaciones. Una cifra observada y un nivel previsto no deben intercambiar sus fechas ni presentarse como si procedieran del mismo paso del proceso.
Ejemplo de lectura, sin reproducir un boletín real: una página consultada el día 23 puede contener una observación de la muestra del 22 y una previsión para después. Al guardar una captura, conserva el encabezado que indica a qué día corresponde cada dato. La fecha de consulta del navegador no sustituye la de la muestra.
Una nota de comprobación puede separar estación, tipo de polen, fecha observada y campo de predicción. Si el recorte omite uno de esos datos, vuelve a la fuente antes de completarlo por intuición. La explicación del sistema tampoco permite atribuir a todos los municipios un valor de una sola estación.
Aquí se contrasta cómo se produce y fecha la información. No se publica un recuento de hoy, se evalúa la exposición de una persona o se deriva una recomendación clínica. La ilustración conceptual tampoco es una microfotografía de la muestra analizada.