El prefijo de un DOI no demuestra quién gestiona hoy una publicación
Crossref pide mantener los DOI cuando una revista cambia de responsable. Para identificar la gestión actual hacen falta metadatos y contexto, no interpretar el número como una firma permanente.

Un identificador persistente puede conservar señales de su historia sin describir por sí solo la situación actual. Crossref explica que, cuando un miembro adquiere una revista con DOI ya registrados, deben mantenerse esos identificadores. El prefijo del DOI existente puede ser distinto del que pertenece al nuevo responsable.
Eso limita una comprobación frecuente: reconocer un prefijo asociado a una entidad no demuestra que esa entidad siga gestionando hoy el contenido. La documentación también señala que los sufijos se conciben como identificadores opacos y no deberían interpretarse como información sobre aspectos que pueden cambiar, como fechas o páginas.
Supuesto propio, sin usar revistas ni códigos reales: una revista pasa del editor A al editor B y conserva los identificadores de sus artículos anteriores. Si una ficha de trabajo atribuye automáticamente todos los artículos a A solo por el prefijo, está sustituyendo la consulta de la situación por una deducción desde la cadena de caracteres. La persistencia del DOI no es la anomalía que habría que corregir en ese escenario.
Para revisar una atribución, conserva por separado identificador, metadatos consultados, página de destino y fecha de comprobación. Si difieren, documenta qué dato aporta cada fuente antes de concluir que hay una suplantación o un error. No afirmamos haber investigado una transferencia real ni resolvemos derechos de autor. Esta guía acota una inferencia que el prefijo, aislado, no sostiene.